
En la Solemnidad de la Asunción de la Santísima Virgen María y en el marco del 109.º aniversario del natalicio de San Óscar Arnulfo Romero, la Iglesia Católica celebró la ordenación episcopal y toma de posesión del nuevo pastor de la Diócesis de Zacatecoluca.
La comunidad católica vivió un acontecimiento de profunda trascendencia espiritual con la solemne consagración y toma de posesión de Monseñor Ramiro Ernesto Landaverde Orellana como nuevo obispo de la Diócesis de Zacatecoluca. La ceremonia tuvo lugar el sábado 15 de agosto de 2026, en la Catedral Nuestra Señora de los Pobres, coincidiendo con la festividad de la Asunción de la Santísima Virgen María y el 109.º aniversario del natalicio de San Óscar Arnulfo Romero. El acontecimiento congregó a sacerdotes, consagrados, autoridades civiles y militares, así como a una entusiasta feligresía.
El solemne rito estuvo presidido por el nuncio apostólico en El Salvador, monseñor Giancarlo Dellagiovanna, representante de Su Santidad el Papa León XIV, quien oficializó el nombramiento papal emitido el pasado 6 de julio. Durante su inspiradora homilía, el nuncio delineó con firmeza la misión del nuevo pastor, exhortándole a vivir su ministerio con cercanía y entrega: “El obispo recibe el don de la plenitud del sacerdocio para enseñar, santificar y gobernar a esta porción del pueblo de Dios”. Asimismo, recordó que, ante la inmensidad de la tarea pastoral y la conciencia de las propias limitaciones, la fortaleza brota de la gracia divina, haciendo eco de aquellas sabias palabras: “Te basta mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad”.
Nacido en Chalatenango el 18 de mayo de 1976, Monseñor Landaverde Orellana cuenta con una sólida trayectoria pastoral y académica. Realizó su formación sacerdotal en el Seminario Mayor San José de la Montaña y profundizó sus estudios especializándose en teología dogmática en la Pontificia Universidad de Salamanca, España. Fue ordenado sacerdote el 1 de febrero de 2003 para la diócesis chalateca, desempeñando con abnegación diversos cargos a lo largo de su ministerio. Entre sus responsabilidades previas destacan su servicio como párroco en Santiago Apóstol, San Juan Bautista, Dulce Nombre de María y en la Inmaculada Concepción en Nueva Concepción, así como su labor como formador en el seminario y su paso por la diócesis de Zacatecoluca durante nueve años. Sucede en el gobierno pastoral a monseñor Elías Samuel Bolaños Avelar tras veintiocho años de servicio episcopal.
En su emotivo discurso de toma de posesión, el nuevo obispo expresó su gratitud y compromiso con la grey: “El episcopado no lo comprendo como coronación de una carrera o como merecimiento personal, sino como un nuevo llamado amoroso del Señor a seguirle y a servirle”. Dirigiéndose al clero, recordó con afecto las sabias palabras de sus antecesores: “Nosotros hacemos las cosas pequeñas, las cosas grandes las hace Dios”, y reafirmó su confianza en la intercesión de la Virgen María, pidiendo que su ministerio sea un reflejo vivo del Buen Pastor.
Con la gracia divina y el amparo de la Madre de los Pobres, la Diócesis de Zacatecoluca inicia un camino de renovación espiritual, esperanza y comunión eclesial.
